El economista estadounidense, ganador del Nobel en 2006, sostuvo que el crecimiento depende menos del gasto o la protección estatal que de una sociedad abierta a la creatividad, el riesgo y los nuevos emprendedores
Biografía
Edmund S. Phelps, Premio Nobel de Economía 2006, sostenía que una sociedad próspera no requería simplemente más consumo, más gasto o más estadísticas favorables, sino convertirse en una sociedad en la que muchas personas pueden imaginar, ensayar, equivocarse, corregir y crear. Su gran enseñanza fue que el crecimiento nace de la innovación, pero no exclusivamente de la proveniente de laboratorios, ministerios o grandes empresas protegidas, sino de la energía dispersa de millones de individuos que buscan una idea nueva y se animan a probarla. Ya había demostrado los errores de las políticas inflacionarias, desarrolló entonces las ideas de dinamismo económico e inclusión social desde su gestión como director del Center on Capitalism and Society en la Universidad de Columbia. En su libro Mass Flourishing, Phelps describió cómo la prosperidad moderna surgió cuando el trabajo dejó de ser mera rutina y se convirtió en una experiencia de desafío, aprendizaje y autoexpresión. La innovación no aparece como un rayo caído desde la ciencia hacia la economía, sino como un proceso amplio: alguien observa un problema, imagina un método distinto, consigue apoyo, persuade a otros, encuentra consumidores dispuestos a probar y, si tiene éxito, transforma la vida ordinaria. Allí está el centro de su pensamiento: la economía moderna no es una máquina de producir objetos, sino un sistema de descubrimiento. Por eso Phelps fue un crítico severo del corporativismo. El corporativismo promete armonía social, protección y unidad nacional, pero termina cerrando la economía a los recién llegados. Protege a empresas instaladas contra la competencia, convierte a sindicatos centralizados en guardianes de privilegios, multiplica regulaciones, reparte subsidios y entrega al Estado la facultad de decidir quién puede entrar, producir, contratar o innovar. En nombre de la estabilidad, ahoga el experimento; en nombre de la justicia social, castiga al principiante; en nombre de la comunidad, sospecha de...